AROMATERAPIA

                                        


La aromaterapia es la terapia más antigua del mundo, ha existido desde siempre ya que las plantas no han dejado jamás de ser utilizadas como condimentos, medicamentos y en ritos. Lo cierto es que está cada vez más presente en nuestros hogares gracias al bienestar y la salud que nos aporta.
En este caso nos vamos a centrar en los aceites esenciales que pueden resultarnos útiles a la hora de realizar un masaje, pues es una forma de potenciar sus beneficios.

Abeto negro: Reumatismo, artrosis, agotamiento, psoriasis, acné.
Árbol de té: Varices, piernas pesadas, edema linfático.
Bergamota: Estreñimiento, ansiedad, estrés, depresión,insomnio (eficaz en niños)
Cilantro: Reumatismo, nervios, insomnio.
Estragón: Contracturas, calambres musculares, estreñimiento, mareos.
Gaulteria: Hipertensión, epicondilitis, artrosis, calambres, reuma.
Hierbaluisa: Angustia, depresión, taquicardias, asma nervioso, tendinitis, artritis, artrosis.
Katrafay: Celulitis, arrugas, tendinitis, congestiones circulatorias.
Mejorana: Calambres, contracturas musculares, lumbago, ciática, hipertensión.
Naranjo amargo: Acné, asma, cansancio mental, insomnio, estrés.
Pachulí: Piernas pesadas, varices, hemorroides, edema linfático.

Podemos añadir unas gotitas de una de estas esencias a nuestro aceite habitual, yo recomiendo una base de aceite de almendras dulces ecológico, y conseguiremos mejores resultados.